6 fases por las que pasarás durante la jubilación

La jubilación supone uno de los cambios más bruscos de nuestra vida. Un cambio que para algunos/as será muy deseado y que para otros/as no tanto, por ese miedo a dejar de sentirse útiles y valorados.

La jubilación

La jubilación es ese proceso por el que la persona se retira del ámbito laboral por haber alcanzado la edad que determina la ley para tal fin o por algún tipo de situación que obligue a la persona a saltar a esta etapa de una forma prematura.

La jubilación supone un cambio brusco en diferentes aspectos de la vida, ya que repercute a nivel económico, a nivel familiar, a nivel social y, no podemos olvidar el incremento que se produce en el tiempo libre al cambiar del rol del trabajador al del jubilado.

Fases de la jubilación

Fases de la jubilación de Atchely

Basándonos en la propuesta del gerontólogo Robert Atchley, podemos dividir la jubilación en unas 6 fases. Sin embargo, no todo el mundo haría el mismo recorrido por éstas (ni todas las fases durarían lo mismo en cada persona), ya que se trata de una descripción aproximada.

¿Cuáles son las fases de jubilación de Atchley?

Fase de prejubilación

Esta fase da comienzo antes de que se produzca la jubilación como tal. Su inicio puede variar desde meses e incluso años antes de su inicio.

En un intento de preparación para afrontar la nueva etapa, la persona comienza a crear sus propias expectativas. Puede plantearse objetivos o metas (que podrán ser más o menos realistas) e, incluso, llevar a cabo un intento de planificación económica para sobrellevar mejor los próximos años. En esta etapa hay que tener especial cuidado. Nuestras expectativas pueden ser demasiado altas y nada ajustadas a la realidad, lo que podría generar una serie de problemas.

Fase de jubilación

Atchley distinguió tres tipos de conductas diferentes que podrían producirse en esta fase. Veamos cuáles son:

  • Luna de miel: la persona trata de cumplir todo lo que se había propuesto en la etapa anterior, así como aquellas tareas pendientes que en su momento no pudo realizar por estar trabajando, el ejemplo más clásico que podríamos encontrar sería viajar. Por resumirlo en pocas palabras: se toma la jubilación como unas vacaciones permanentes.
  • Actividad continuada: la jubilación sería una prolongación de la etapa anterior, donde el individuo llevaría acabo todas las actividades de ocio que realizaba antes de jubilarse, pero ampliando el tiempo destinado a éstas, ya que al no tener que trabajar, contaría con más tiempo libre. Se establecería una nueva rutina.
  • Descanso: aquí el número de actividades a realizar se reducirían al máximo. Suele darse, sobre todo, en aquellas personas que han trabajado mucho y de forma intensa.
Jubilación Atchley

Fase de desencanto y depresión

Aquí entran en juego esas expectativas de las que hablábamos más arriba. Si estas han sido elaboradas de forma fantasiosa, alejándose demasiado de la realidad, la probabilidad de que se vean cumplidas se reduce. Esto podría generar decepción, sentimientos de tristeza…

Esta fase no suele producirse en todas las personas; pero, a mayor desajuste de las expectativas creadas, mayor probabilidad habrá de pasar por ella.

Fase de reorientación

Esta fase sería una prolongación de la anterior. Ante el desencanto producido por las expectativas frustradas, la persona reevaluaría la situación, tratando de ajustarse un poco más a la realidad.

Estabilidad o rutina

En este punto el jubilado o jubilada acabaría por terminar de adaptarse a su nueva forma de vida, creando para ello una nueva rutina.

Fase final

Última fase de la jubilación. Al llegar a ella se pueden producir cambios en los roles, intercambiándose el de jubilado por el de enfermo o persona dependiente que requiere de cuidados debido a su avanzada edad o por alguna enfermedad en particular.

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