Efecto García: ¿te sentó mal y no lo volviste a probar?

La comida es uno de los mayores placeres de la vida. Tenemos una gran variedad de sabores y alimentos donde elegir. ¿Con cuál te quedarías tú? Seguro que, por un lado, hay uno de todos esos sabores que te encanta y que podrías estar disfrutando de él constantemente. Y por otro, está ese sabor que detestas. Incluso, puede que alguno de tus alimentos favoritos, después de algún aviso de tu estómago, te haya dejado de gustar. ¿Te ha pasado alguna vez? ¿Quieres saber por qué? Hoy vamos a hablar del Efecto García y por qué tu comida favorita dejó de serlo por no encontrarte bien después de comerla.

John García

efecto García

John García fue un psicólogo estadounidense (de ascendencia española) interesado por el condicionamiento aversivo, llegando a ser muy conocido por su investigación sobre la aversión al sabor, de hecho, el efecto que antes te comentaba, el efecto García, lleva su nombre. García estudió en la Universidad de California y, aunque llegó a ser profesor de diversas universidades, fue nombrado profesor emérito en la Universidad de California de los Ángeles.

La investigación de García

En uno de sus primeros estudios, García comenzó a investigar sobre la radiación ionizante en ratas. John se percató de que estas evitaban beber agua de las botellas que se encontraban en las cámaras de radiación. Las ratas habían asociado el dolor gástrico, provocado por la radiación, al agua que se encontraba en dichas botellas.

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El efecto García

El efecto García es un fenómeno del condicionamiento clásico en el que se produce un condicionamiento aversivo al sabor. En otra de sus investigaciones, García ofrecía a las ratas agua con sacarina, lo que actuaría como estímulo condicionado (EC), seguidamente, les inyectaba una sustancia (que sería el estímulo incondicionado aversivo, EI-) que producía dolor gástrico (respuesta incondicionada, RI) y trató de evaluar su respuesta condicionada (RC). John descubrió que las ratas dejaban de beber esa agua que les había proporcionado porque la habían asociado (¡en tan solo un ensayo!) con el dolor gástrico provocado por la inyección.

Efecto García

Estímulos interoceptivos y exteroceptivos

En otras de sus investigaciones, descubrió que los EC tipo exteroceptivos se asociaban de una forma más sencilla con los EI exteroceptivos; mientras que, los interoceptivos se asociaban más fácilmente con los interoceptivos. Para llegar a estas conclusiones, el experimento se desarrolló de la siguiente forma:

efecto García

A dos grupos de ratas se les presentaban agua edulcorada, una luz y un sonido. A continuación, se proporcionaba el estímulo aversivo: un grupo de ratas recibió una descarga eléctrica (estímulo exteroceptivo) y a la otra mitad, al igual que en el anterior experimento, se les inyectó una sustancia que generaba un malestar abdominal (estímulo interoceptivo).

El primer grupo, el que recibió la descarga, desarrolló miedo a la luz y al sonido, pero no al agua. Por el contrario, aquellas que sintieron un malestar gástrico desarrollaron miedo al agua con sacarina y no a la luz o al sonido.

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Como podemos observar, es mucho más fácil asociar dos estímulos que tengan la misma naturaleza. Es por esto por lo que, aunque sintamos un malestar abdominal por cualquier otra causa que no sea la comida que hemos ingerido, nos será mucho más fácil asociarlo a esta por poseer la misma naturaleza interna que la comida. Esta asociación establecida será tan fuerte, que cada vez que nos presenten ese alimento, generaremos rechazo al mismo, tratando de evitar esas consecuencias que le hemos asociado.

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