El experimento más dulce de Mischel: Autocontrol

Malvaviscos de Walter Mischel

“Más vale pájaro en mano que ciento volando”. Lo dice el refranero español, mejor tener poco y asegurado. Pero no siempre nos comportamos de este modo. Hay veces que preferimos no quedarnos con el “premio” que tenemos asegurado, para esperar a otro de mayor valor. Y aquí es cuando entra en juego el autocontrol.

Aucontrol: conductas controladas y conductas controladoras

Walter Mischel

Mischel fue un psicólogo austriaco que se centró en el ámbito de la personalidad. Se doctoró en Psicología Clínica en la Universidad de Ohio. Tras esto, formó parte del equipo docencia e investigación de diferentes universidades (Colorado, Harvard y Stanford). Llevó a cabo varios estudios sobre el control de estímulos, autocontrol y refuerzo retardado.

El autocontrol en el experimento de las golosinas

Década de los 60, Mischel se propone hacer uno de los experimentos más simples del mundo de la Psicología y que consiguió ser uno de los más conocidos. Este estaría relacionado con el autocontrol, ya que Mischel estaba interesado en observar el refuerzo retardado (o gratificación retardada).

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Para ello, propondría una tarea bastante dulce a niños de entre 4 y 6 años. Primero, estos eran conducidos a una sala en la que se sentaban junto a una mesa en la que había una golosina (marshmallow, malvavisco o nube) y un timbre.

Los niños recibían una sencilla indicación y tras esta permanecían solos en la habitación:

“Si puedes esperar 15 minutos sin comerte la golosina, recibirás otra cuando acabe el tiempo. Si, por el contrario, no puedes esperar solo tienes que tocar el timbre y podrás comerte la golosina”.

La tarea era fácil: esperar 15 minutos para tener dos marsmallow en lugar de uno.

¿Tuvieron autocontrol los niños del experimento?

En los resultados que arrojó el experimento de Mischel sobre el autocontrol, se pudo observar que los niños de mayor edad (recordemos que esta estaba comprendida entre 4 y 6 años) lograban demorar su gratificación durante más tiempo que los más pequeños.

Algunas de las técnicas que desarrollaron los niños para su autocontrol fueron:

  • Sacar el dulce del campo visual.
  • Decirse a sí mismo: “No, no, no”.
  • Repetición de las razones por las que debían resistir la tentación.

¿Serías capaz de resistir la tentación para tener dos golosinas?

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